Autónomos: anumerismo y cuñadeces (actualizado)

Desde hace unos días, varios amigos y conocidos están compartiendo —y aplaudiendo acríticamente— un cuadrito con lo que le queda de ingresos netos a un autónomo después de que ese aracnomorfo peludo llamado Estado le exprima. El cuadro es tan bobo, tan incorrecto en sus cálculos y tan erróneo en su planteamiento, que casi da vergüenza tener que explicarlo. Después de ver que incluso gente que tiene empresas ya medianitas, con decenas de empleados, lo comparte y aplaude sin más… vamos a destriparlo un poco. El cuadro es este:
Cuentas para autónomos cuñados

No vamos a tener en cuenta que, en realidad, un autónomo tendrá otros gastos y otros ingresos aparte de estos. Esto no es un curso de contabilidad básica. Nos ceñiremos a las columnas del cuadrito de marras. Y todo está simplificado al máximo para que hasta el más cerril de los autónomos hispanos pueda entenderlo.

Empecemos por la columna del IVA —es la primera que me hizo daño a la vista—. El español medio se hace mucho lío a la hora de calcular porcentajes… Tomemos la primera fila como ejemplo. Si has hecho una factura por un total de 1.000€, esos 1.000€ son la suma del precio de lo que cojones hayas vendido más el 21%* de ese precio. Así, esos 1.000€ del ejemplo son la suma de 826,45€ de productos o servicios más 173,55€ de IVA. Pero es que, además, el IVA, aunque lo cobres, no es tuyo. Simplemente estás actuando como recaudador del mismo. Así que deja de echarlo a la misma hucha que tu dinero y pensar que es tuyo: no lo es.

Sigamos con la columna de la “cuota de autónomos”. Demos por bueno que cotizas 316€ siempre, ganes lo que ganes. Si lo haces aunque ganes millones… eres gilipollas, porque estás aportando poco y tu pensión cuando te jubiles será pequeña. Es legal, así que allá tú y tu pensión. Peeeeero… hay que tener en cuenta que la aportación a la Seguridad Social es un gasto. Así que tienes que restarlo de tus ingresos antes de calcular lo que tendrás que pagar de IRPF —lo que afecta a la siguiente columna—, como explicaremos a continuación.

La columna del IRPF: caos, muerte y destrucción. Mal. Fatal. Como el puto culo, vamos. Volvamos a dar por bueno que siempre pagas un 19% de IRPF, ganes lo que ganes, que no es cierto**. Así que calculemos el 19% de lo que has ganado, no de lo que le cobraste a tu cliente (como han hecho en la tabla cuñada). ¿Y cuánto has ganado? Pues la diferencia entre lo que has ingresado —826,45€, recordemos— y lo que has gastado —los 316€ de Seguridad Social—: 510,45€. El 19% de 510,45€ son 96,98€.

Entonces, ¿cuánto dinero le ha quedado este mes a nuestro autónomo cuñado? Pues los 510,45€ de beneficio menos los 96,98€ que ha pagado de IRPF son 413,46€. Y no olvidemos que ha cotizado para su jubilación y ha pagado sus impuestos. Impuestos que, si factura tan poquito todos los meses, le devolverán íntegros a la hora de hacer la declaración de la renta. Para que se vea fácil, añadimos un par de columnas a la fila de ejemplo:

Captura

Igualito que en el cuadrito de los cojones. ¿Dudas? ¿Preguntas?

Actualización a las 19.55 del 04-11-2015: El autor del cuadro original explica en un vídeo que los datos están mal y lo sabe.

*Vamos a suponer que sólo vendes cosas a las que se aplica el 21%, que si le decimos al autónomo cuñado que hay IVA del 0%, del 4% o del 10%, lo mismo le explota la cabeza.
**El porcentaje irá en proporción de lo que ganes y, cuando hagas la declaración de la renta, habrá una diferencia a tu favor o a favor de Hacienda, que te devolverá o te cobrará dicha diferencia.

Banda sonora: ‘Tax Free’ de Jimi Hendrix.